La gravedad de la disfunción eréctil (DE) se clasifica habitualmente con el Índice Internacional de la Función Eréctil (IIEF), un cuestionario que puntúa la función sexual y permite ordenar la DE en categorías: sin DE, leve, leve a moderada, moderada y grave. Pero la puntuación no lo es todo: la calidad y la constancia de las erecciones, su frecuencia, la presencia de erecciones nocturnas y otros factores completan el cuadro. En la práctica se habla de DE leve, moderada o completa, y conocer el nivel ayuda a elegir el tratamiento.
Poner número a los niveles de gravedad de la disfunción eréctil puede parecer frío, pero es útil: ofrece un lenguaje común entre el paciente y el médico y permite seguir la evolución con el tratamiento. Conviene, eso sí, recordar que ninguna escala sustituye una valoración completa.
El Índice Internacional de la Función Eréctil (IIEF)
El IIEF es una herramienta muy usada para evaluar la gravedad de la DE. Consta de 15 preguntas que cubren cuatro ámbitos principales de la función sexual masculina —capacidad eréctil, orgasmo, deseo sexual y satisfacción— y cada una se puntúa de 0 a 5. La suma ofrece una puntuación total que ayuda a clasificar la severidad. Su uso está respaldado por la investigación, en particular el trabajo de J. C. Cappelleri en 1999, que afianzó esta clasificación.
| Nivel | Puntuación de función eréctil (IIEF) |
|---|---|
| Sin DE | 26 a 30 |
| Leve | 22 a 25 |
| Leve a moderada | 17 a 21 |
| Moderada | 11 a 16 |
| Grave | Menos de 10 |
Más allá de la puntuación
El IIEF estructura la evaluación, pero no es el único factor. Para ver el cuadro completo se tienen en cuenta varios elementos: la calidad de la erección (de blanda a dura, en una escala de nivel 1 a 4), la constancia para mantenerla (desde fallos ocasionales hasta la incapacidad total), la frecuencia del problema, la presencia o ausencia de erecciones nocturnas, la variación según la pareja, lo que ocurre durante el autoplacer —que orienta sobre el origen físico o psicológico— y la coexistencia de otros problemas como la pérdida de libido o las dificultades para el orgasmo.
Leve, moderada o completa
En el lenguaje clínico, la gravedad suele resumirse en leve, moderada o completa. Son términos orientativos —no siempre tienen definiciones precisas—, pero resultan prácticos para entenderse en la consulta. La DE completa o grave implica la incapacidad de lograr y mantener una erección suficiente para la penetración, lo que impide mantener relaciones; las formas leves, en cambio, permiten cierta función con dificultades puntuales.
Prevalencia de la DE grave
La DE grave es menos común que las formas leves. Una investigación de E. Banks en 2013 halló tasas variables según la edad: alrededor del 2,2% entre los hombres de 45 a 54 años y del 6,8% entre los mayores de 54. En conjunto, cerca del 10% de quienes sufren disfunción eréctil presentan la forma grave. Esto recuerda que, aunque la DE es muy frecuente, su versión más severa afecta a una minoría, y que en todos los casos conviene valorar tanto la faceta física como la psicológica.
Para entender cómo se llega a estas clasificaciones, lee cómo se evalúa la DE. Para reconocer las señales iniciales, mira los síntomas de impotencia. Y para situar las causas, consulta qué se asocia más a la DE.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo se mide la gravedad de la DE?
- Sobre todo con el IIEF, un cuestionario que clasifica la DE en sin DE, leve, leve a moderada, moderada y grave según la puntuación.
- ¿Qué puntuación indica DE grave?
- Una puntuación de función eréctil inferior a 10 en el IIEF corresponde a disfunción eréctil grave.
- ¿La puntuación lo decide todo?
- No. También cuentan la calidad y la constancia de las erecciones, las erecciones nocturnas y otros factores físicos y psicológicos.
- ¿Es frecuente la DE grave?
- Es la menos común: afecta a cerca del 10% de quienes tienen DE, y su frecuencia aumenta con la edad.
Para ver el conjunto de opciones de tratamiento, vuelve al hub de disfunción eréctil y Viagra.